jueves, 21 de julio de 2016

Atraparlos a todos

Es curioso que este momento en que prestamos cada vez más atención a divertimentos banales tipo Pokemon Go coincida con una escalada terrorista que va convirtiendo cada objeto en una posible arma. Mientras creamos objetos que no existen y nos ponemos a perseguirlos por diversión -y además lo llamamos "realidad aumentada"-, los terroristas se valen de cualquier cosa, hasta de su propio cuerpo, para "atraparnos a todos", como reza el famoso eslogan de Pokemon. Los beneficios y posibilidades de los videojuegos están fuera de toda duda (he dedicado varios artículos al tema), pero cuando veo hordas de zombies deambulando por la calle en busca de monstruitos virtuales, pienso en el peligro que corremos si borramos del todo la línea que separa la realidad (que es la que es, no puede aumentarse ni disminuirse) con la ficción, porque esta capacidad tiene aún más beneficios, por ejemplo nos permite esquivar el camión que conduce un chiflado al que tu vida no le importa mientras juegas a cazar Pokemons. El ejemplo puede ser exagerado, pero sirva -como esta foto en la que niños sirios piden su rescate con los Pokemons como anzuelo, a ver si así les hacen caso- para no perder la perspectiva de un mundo, el real, que está cada vez más pendiente de realidades "aumentadas" inexistentes mientras ignora las realidades que de verdad importan.