domingo, 13 de abril de 2014

La libertad es el premio


La libertad, ¿no debería ser otra cosa que un premio? Un premio se da como recompensa a un esfuerzo. Pero aquí el único "mérito" es el castigo, el vivir bajo esta forma de esclavitud encubierta. El lema de la lotería como una variación posmoderna del famoso eslogan nazi "El trabajo os hará libres". ¿Por qué se nos hacen promesas de libertad? Porque la hemos perdido. Hay que recuperarla, y no precisamente jugando a la lotería. Sus premios son todos de consolación, por eso debemos negarnos a aceptarlos. Recordemos lo que contaba José Luis Sampedro sobre el señorito andaluz que iba comprando los votos de la gente humilde hasta que dio con un campesino que, en alarde de dignidad, le contestó: "En mi hambre mando yo".